CENSURAS

          Ya en Don Quijote, sucedió la codena de determinados libros. Cuando el cura y el barbero desechan de la biblioteca del valiente hidalgo todos aquellos libros que, según sus criterios, no merecía la pena leer.

          Y no en todos los países se puede leer lo que uno quiere. En Estados unidos hay algunos libros infantiles que no se pueden encontrar en las bibliotecas porque hablan de creacionismo, algo difícil que suceda en Europa, por ejemplo. Aunque no sea desde hace mucho tiempo.

              Un artículo de El País, comentaba que Amazon y otras grandes librerías, retiraban de sus catálogos libros pornográficos autoeditados por contener textos acusados de obscenos.

CENSURAR UN LIBRO
Fotografía: Alejandro Alfonso

              Algunos ejemplos como en Ulises, donde un pasaje fue declarado por el tribunal de Estados Unidos como obsceno en 1921, y estuvo prohibido hasta 1933.

              O como en China, que se prohibieron algunos viajes por el tiempo, donde se vetaron estos temas por ser irrespetuosos con el tiempo y carecer de pensamientos positivos.

              En Occidente sin embargo, a pesar de algunas fuertes restricciones de libros en escuelas a petición de muchos padres, se goza de una gran libertad para la publicación de textos culturales.

              Independientemente de país donde se declare la censura, hay algunos casos un tanto curiosos, que no dejan de sorprender. Como las cuatro primeras obras de la colección de Harry Potter y la piedra filosofal de J. K. Rowling, calificados como la obra maestra del engaño satánico. O Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carrol donde se prohibieron estas aventuras porque los animales no deben usar el lenguaje humano, por ser desastroso ponerlos al mismo nivel que a los humanos.

              Sin embargo la historia está llena de libros que fueron censurados en un momento determinado y al final han resultado ser libros de la mejor materia de la historia como Lolita de Nabokov, y en la sociedad anglosajona de la posguerra fue tratado como peligro público.

              ¿Quién pone el cascabel al gato? ¿Quién pone el límite? ¿prejuicios? ¿o intentos de blindar el poder?

Los hombres son criaturas muy raras: la mitad censura lo que ellos practican, la otra mitad practica lo que ellos censuran. – Benjamin Franklin

Bss.

Asun.

PRIMER LIBRO
Libro: El baúl de los sueños.
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