UN CUENTO ¿PARA NIÑOS?

La mansión de los sueñosMarta viajó con sus padres a la mansión de sus abuelos un caluroso mes de julio, para pasar las vacaciones juntos.
Con ellos vivía su nieta Lucia, huérfana de madre y padre, al fallecer éstos en un accidente de tráfico cuando ella contaba con tan solo 2 añitos de edad.
Las primas, Marta y Lucia de 8 y 9 años respectivamente, jugaban cada año en aquella maravillosa, misteriosa y desafiante mansión que contaba con tres pisos y decenas de habitaciones y recobijos ocultos. No hace falta que os describa la cantidad de juegos y experimentos que estas dos afortunadas niñas inventaban cada día para divertirse, es el sueño de cualquier niño, tener una mansión donde jugar a ser quien quiera ser, una princesa de un enorme castillo, una guerrera o incluso una bruja malvada. Todo era posible en aquella maravillosa morada.
            Hasta que un día, Marta se dió cuenta de que todo no estaba descubierto aún. El tercer piso, lugar en el que apenas jugaban por su falta de luz, al contar con tan solo una ventana pequeñita, contaba con una habitación enorme, llena de trastos antiguos, maquinas de coser, telas, baúles, candiles….., allí podías encontrar de todo, y justo un día en el que las niñas jugaban al escondite, Marta descubrió una puerta escondida, justo detrás de una bicicleta rota, mohosa  y cubierta de telarañas;
–          ¡Fascinante!- pensó, -¡Hay algo más por descubrir! ¿Qué será?, Podría ser un hospital donde yo seria enfermera y pondría inyecciones a mis pacientes o podría ser un jardín enorme con laberintos donde poder jugar o podría ser la puerta hacia un bosque encantado…….
–          ¡Te encontré!- gritó Lucía al verla paralizada delante de la bicicleta vieja y oxidada. –Pero ¿Qué haces ahí parada? ¿Qué miras? ¡Vámonos, sabes que esta habitación me da miedo!
–          ¡No! ¡Mira! ¡Ahí hay una puerta! ¡Vamos a abrirla!
–          No Marta, esa puerta no se puede abrir….
–          ¿Por qué no?
–          Porque nunca se ha abierto antes. Y si no se ha abierto antes es porque no se puede, ¿Quién sabe lo que puede haber ahí?, un monstruo, un agujero o quizá una bruja, ¡No quiero! – dijo Lucia a su prima, y le dio la espalda con el ceño fruncido
Marta, una de las cosas que había aprendido en esa mansión, era que cuanto más curiosidad tenía y se atrevía a dar el primer paso, más cosas descubría , y cosas maravillosas, como una vez que encontró un ábaco, con el que se entretenía jugando en el sol o un vestido de princesa con el que jugaba a ser la más bella del Palacio, mientras que Lucía, siempre se quedaba detrás de su prima Marta, que era la que siempre descubría las cosas y de las que luego se hacía partícipe.
 
Sin dudarlo Marta, quitó las telarañas de la bicicleta, la aparto como pudo, ya que Lucía no estaba muy por la labor de ayudar y por fin abrió la puerta poco a poco.
Lo primero que vio es oscuridad, y cerró de un portazo. Luego cogíó un candil, lo encendió y abrió de nuevo. El suelo cubierto por un gran charco de agua, seguramente de alguna tubería rota no dejaba avanzar y no se podía ver más allá de un metro debido a la oscuridad, se volvió y cogió una tabla la acercó a la habitación y la tiró sobre el charco Un golpe fuerte, seco y que dejó eco resonando durante unos segundos, alertó a los padres que se hallaban en la planta de abajo, mientras Marta cogió el candil, se subió a la tabla y consiguió cruzar el charco. Y que maravilloso fue descubrir, que a medida que se iba acercando al centro de la habitación, vio un tiovivo con sus caballos, juguetes, globos de colores y toda cantidad de artilugios que ningún niño hubiera podido imaginar encontrar allí.
            Cuando subieron sus padres, volvieron a comprobar la inquietud aventurera de su hija Marta, y que acababa de descubrir la habitación que los abuelos habían preparado para Lucía cuando fallecieron sus padres para que ella jugase, pero en la que nunca se atrevió a entrar.
            Desde aquel día, una vez preparada la habitación, llena de luz y color, las dos niñas jugarían días enteros en aquel maravilloso parque de atracciones, solo y exclusivamente para ellas dos.
 
¿UN CUENTO PARA NIÑOS?
¿Cuántas veces no has hecho algo por miedo a la incertidumbre? ¿o porque te han dicho que nunca se ha hecho antes?
¿Cuántas veces esperas a que otro se adelante por ti, por si fracasa, que fracase él primero?
¿Cuántas cosas pierdes por miedo a perder?
Sin duda, esto nos demuestra que las personas arriesgadas, consiguen más y mejor, y que cuanto más avanzan más quieren avanzar, porque el premio merece la pena, y si nó siempre habrá algo que aprender y también nos demuestra que los miedos , paralizan, y te pueden estar haciendo perder cosas maravillosas que nos ofrece la vida, años de felicidad, y más aún, la satisfacción de ser tu el primero en actuar.
Piensa y actúa.
 
Bss.
 
Asun
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2 thoughts on “UN CUENTO ¿PARA NIÑOS?

  1. Gran enseñanza hay detras de este cuento!!, debemos de arriesgar y ser valientes y dejar los miedos a un lado que nos paralizan y no nos llevan a ningun lado!.

    1. Y mientras más arriesgas, más consigues y más te atreves a conseguir.No hacer algo porque nunca antes se hizo no es razón para no hacerlo.
      Cambio = Desarrollo
      Análisis = Parálisis.

      Un abrazo Manolo.

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